domingo, 7 de diciembre de 2008

LA PATRIA MONTONERA

La Patria Montonera.
http://www.notiar.com.ar/contenido/opinion/opi_8371.htm#1 .

por Omar López Mato.

"Los bárbaros vencen"
Poema conjetural de J. L. Borges.


El 15 de Marzo de 1830, el general Quiroga al frente de una pequeña escolta llegó a la Parroquia de San José de Flores. Derrotado por la astucia del general Paz en la Batalla de Oncativo, el "Tigre de los Llanos" venía rumiando su vergüenza.

En menos de un año, "El Manco" le había dado dos formidables palizas (La Tablada y Oncativo), a pesar de que Quiroga y el fraile Aldao, su segundo, lo enfrentaron con un ejército que duplicaba las huestes de Paz. El general Quiroga debió huir con lo puesto y correr hacia Buenos Aires para ponerse bajo el ala protectora de Rosas.

Mucho lo sorprendió al general ver una multitud frente a la Iglesia de San José. Por un momento pensó que una turba enardecida lo habría de atacar. Instintivamente palpó las cachas de sus pistolas... Grande fue la sorpresa de Quiroga al escuchar una banda y los vitoreos de la multitud. Allí lo esperaban las autoridades del pueblo para saludar "al vencedor de Oncativo que había hecho morder el polvo de la derrota al puerco y loco unitario de Paz".

El general miró con ojos desconcertados a las damas que le ofrecían flores a su paso, mientras estallaban cohetes y fuegos de artificios. ¿Vencedor? ¿A quién había vencido? Era un error, sí, pero uno tan grande que no lo podía entender. Bien le había escrito a Rosas sobre su derrota. Destemplado y enfurecido, había volcado en su carta las argucias con las que Paz lo había conducido a terrenos donde su caballería no pudo maniobrar. Allí "El Manco" lo aplastó como a un ejército de hormigas, y para colmo, en el revuelo de la huída, Facundo perdió su célebre caballo moro, que tanto quería. ¿Era este un triunfo?

De a poco, el general fue comprendiendo que esta celebración era otra treta de su amigo Juan Manuel... si él decía que Quiroga había derrotado a Paz, ¿Quién lo iba a contradecir? ¿Qué sabían los porteños lo que pasaba en el país? Si Juan Manuel decía punzó, el mundo era de ese color y ¡Basta! No hacía falta entrar en disquisiciones filosóficas.

Quiroga se quedó pensando que Rosas tenía toda la razón en ser así, después de todo el mundo debe tener un orden. Si no vean lo que les pasaba a los unitarios, siempre envueltos en disputas por detalles que no hacen a la cuestión. Así era como estos locos perdían en sus vericuetos de palabras, lo que ganaban en las batallas.

El general Quiroga respiró profundamente, hinchó su pecho y miró al horizonte donde se dibujaban los campanarios de Buenos Aires. Erguido, espoleó a su alazán... si don Juan Manuel lo decía, él era vencedor de Oncativo.

Desde entonces, los hombres fuertes de la Argentina se han acostumbrado a manipular la realidad a su gusto y necesidad.

____*____

Hoy asistimos a una nueva distorsión de los hechos, que nuestras autoridades, jóvenes setentistas autotitulados Montoneros, utilizan sin pruritos ni vergüenza tal como lo hiciera hace 180 años don Juan Manuel de Rosas al frente de turbas exaltadas. Este, a fuerza de ejecuciones sumarias, mentiras alevosas, exacciones arbitrarias y con la ¿premeditada? intención de mantener un pueblo en la ignorancia (solo el 15 % de la población sabía leer y escribir, y en todo el país había solo 500 escuelas) pudo dominar un país por más de 20 años.

No en vano estos jóvenes setentistas que hoy sustentan el poder, eligieron el nombre de montoneros para bautizar a un ejército de terroristas escondidos en el cobarde anonimato, sembrando el país de bombas y atentados, secuestros y homicidios, que hoy redimen como pecadillos necesarios, propios de sus pasiones juveniles ante las "flagrantes" injusticias de la sociedad. (Que en los años que llevan gobernando no han podido ni sabido solucionar).

Montados en un menjunje ideológico que iba desde el marxismo trasnochado hasta el fascismo disfrazado que propugnaba el viejo general carismático que habían elegido como líder, alternaban la prédica exaltada de los curas tercermundistas con apreciaciones freudianas de cafetín y el anarquismo utópico de las canciones de John Lennon. Pretendieron imponer por la fuerza este pastiche intelectualoide y perdieron la guerra, a pesar de recurrir a extorsiones, traiciones y asesinatos aviesos de conscriptos que nada entendían de sus discursos progresistas.

Hoy se desgarran las vestiduras por el secuestro de Ingrid Betancourt ¿Y los secuestrados que los Montoneros mantuvieron cautivos?
¿Y los 60 millones de dólares que pagaron por los hermanos Born?
¿Y la muerte de Aramburu y de tantos otros ¿no son crímenes de lesa humanidad?
De haber vivido Betancourt entre nosotros ¿no hubiese sido ella otra víctima propiciatoria de los jóvenes idealistas?

Hoy quieren elevar su lucha a la épica, pero no han encontrado aún el bardo que reivindique su gesta. ¿Quién sabe si podrán? Aún están a tiempo de comprar la inspiración de un poeta a sueldo.

Como Rosas y Quiroga, los actuales montoneros son hombres de fortuna --de inmensa fortuna-- que propugnan prácticas paternalistas con la manifiesta intención de comprar las voluntades populares y así perpetuarse en el Poder.

Su gobierno, espasmódico e intestino, es amo y Señor de nuestras vidas, decide quién gana y quién pierde, quién se beneficia con dispendios estatales y quién no.
Ya no se valen de La Refalosa para imponer opiniones. No, la violencia manifiesta pasó de moda, entonces envían a sus esbirros a bloquear calles, o evitar que se distribuyan los diarios opositores, valiéndose de una moderna Mazorca que se desplaza en 4 X 4 de vidrios polarizados y piqueteros con pasamontañas, cuando no utilizan las presiones morenistas.

Para agregar diversidad al zafarrancho discepoliano ahora suman este blanqueo sospechoso de cobijar intereses personales. Sí, que sus acólitos traigan los dividendos que bien han sabido escabullir, para comprar un país con bandera de remate a la módica taza del 1 %.
Felices aquellos que pagaron sus impuestos a tiempo, porque al llegar a la puerta de los Cielos, San Pedro los recibirá con una sonrisa entre los labios y una palmadita en el hombro, diciendo: "Sí, son santos, santos inocentes..."

Este mismo relativismo moral que cultivaron Rosas y Quiroga para amasar sus fortunas, les permite a los ex montoneros juntar los medios para ensayar un distribucionismo prebendario, que sólo profundiza la pobreza. Prolongan esta miseria para dominar al pueblo y les tiran los mendrugos que caen del banquete compartido con sus leales obsecuentes, futuros dueños de edificios y campos, que comprarán con nívea liquidez.

Este blanqueo deja a las claras que no es la lucha de estos jóvenes idealistas un combate principista.
No luchan "Combatiendo al Capital", como dice la marchita.¡Quieren el Capital para ellos!
Esta es una guerra de codicia, porque sólo la plata mantiene unida a la turba montonera.

Usan el mismo relativismo moral del viejo general cuando cedió pasaportes argentinos a cambio del oro nazi... Pero esta vez no serán los jerarcas de la SS los que entren al país sino fortunas de los narcos, que sembraran la nación de sicarios.

Pero esta Patria Montonera, siembra cizaña para el futuro, cosa que es lo que más me preocupa, porque de persistir en sus contradicciones, damos en suponer que en algún momento, sus mentiras irán contra ellos. Con intención de perpetuar distorsiones, dejan su impronta en el proceso educativo.

El otro día se anunció como un logro, que nuestros párvulos habían dejado de repetir de grado. En tan solo un año los índices de repetición habían bajado del 12 % al 6 %, un resultado maravillosamente efectivo logrado en tan poco tiempo.

¿Qué poción mágica utilizaron para elevar el nivel intelectual de los niños?
¿Acaso convirtieron con misteriosos influjos a los borricos en genios? No Señor, una vez más han recurrido a la treta del Restaurador. Mienten, total ¿quién se da cuenta en un país de idiotas?
Sí, idiotas, así piensan de aquellos que los han votado, que se han tragado sus promesas de un país pujante, de una "justa distribución de la riqueza"
¿Es este blanqueo una justa distribución de la riqueza?
La riqueza sólo les llega a los miembros de la banda corporativa que comparten el poder.

Como todo lo que hace esta Patria Montonera, nivela para abajo, sumiéndonos en la guaranguería, la distorsión de los valores, el caos legal y la desesperanza por este cinismo amnésico que hoy proclama una cosa y mañana, alegremente, hace lo contrario.

Asistimos a una reedición tinelizada de "Civilización y barbarie": "la Patria Montonera nos hostiga y los bárbaros vencen.

¿Cuándo nos unirá el espanto?

Recuérdelo, "Ni olvido, ni perdón. Justicia y devolución".

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