domingo, 25 de septiembre de 2016

AVATARES - 17 DE OCTUBRE

AVATARES 2016 El 17 de octubre de María Eugenia, Macri promete más $, CRA se enoja y Massa apunta a La Matanza La coyuntura es compleja: el oficialismo se afana buscando señales de 'brotes verdes' en la economía, mientras la oposición insiste en que a la gente le duele el 5to. año de estanflación, pero más le afectará que la distribución sea a favor de los que más tienen. Obvio que el PRO niega esto. CC-ARI y la UCR por ahora no opinan. Mauricio Macri volvió al puerta a puerta: en el marco del timbreo nacional de Cambiemos, él estuvo en General Las Heras, distrito bonaerense gobernado por el Frente Renovador. Luego del falso viaje en colectivo por Pilar -a donde se descubrió que le armaron una puesta en escena con custodia incluida, todo para la foto-, Macri volvió al contacto con la gente a 11 años del 1er. timbreo que hizo el PRO en la Ciudad. “Con María Eugenia y Antonia, tocando timbres en General Las Heras”, posteó desde su cuenta de Twitter el Presidente. Que Macri salga con Vidal es a causa de que la gobernadora tiene la mejor imagen. Macri fue con su hija Antonia a hablar con los vecinos. Bajo el hashtag #CambiandoJuntos, el Gobierno consiguió convertir la consigna en trending topic en Argentina. Pero no se vieron muchos dirigentes de la UCR. En la Coalición Cívica su líder, la diputada nacional Elisa Carrió, prefirió una actividad en su instituto político Hannah Arendt. En Las Heras, Mauricio Macri y María Eugenia Vidal. ¿Cómo vive Cambiemos la proximidad del 1er. aniversario de su ascenso electoral 2015? Fue la consagración de María Eugenia Vidal como tractor de votos para Mauricio Macri. A días que ocurra el onomástico, aquí algunos fragmentos para ir preparando la foto: José Picón en el diario El Día: "(...) La caída de la imagen del propio Macri y de su gobierno en el Conurbano ya resulta una preocupación. Acaso, una encuesta por demás reservada que mandó a hacer el propio macrismo terminó por encender las luces de alarma: si las elecciones fuesen hoy, de acuerdo a ese sondeo, los candidatos del oficialismo quedarían terceros detrás del Frente Renovador y del peronismo con Cristina Kirchner a la cabeza. La dirigente que mejor mide sigue siendo María Eugenia Vidal, pero la mandataria no será candidata. Es una verdadera incógnita si la alta ponderación pública que logra podrá derramar sobre quienes enarbolen las banderas de Cambiemos en el próximo turno electoral. El oficialismo está intentando robustecer su propia presencia territorial en el Conurbano. Y auspicia una movida política fuerte: regalarle a Vidal su propio 17 de Octubre. La pata PJ de Cambiemos le está preparando a la Gobernadora un acto en sintonía con esa liturgia peronista. Podría ser en la quinta de San Vicente, si es que no choca con alguna celebración orgánica del partido que fundara Juan Domingo Perón. Si no, el lugar elegido sería el Astillero Río Santiago. Puede que Elisa Carrió también haya empezado a trabajar en busca de mitigar aquellas carencias. En su cruzada contra la corrupción, Lilita apuntó contra dos barones del peronismo del Conurbano: Patricio Mussi (Berazategui) y Julio Pereyra (Florencio Varela). En ambos distritos del sur del Gran Buenos Aires, Cambiemos perdió feo. Los dos intendentes fueron imputados por los presuntos delitos de enriquecimiento ilícito. Carrió promete ir por más mientras no descuida, con el aporte de nuevas pruebas, su embestida sobre el ex gobernador Daniel Scioli quien no descarta ser candidato el año próximo en la Provincia. La infatigable Lilita estaría cosechando información sobre otros dirigentes. Aún cuando prefiera no brindar definiciones en torno de su futuro político, en diversos sectores del PRO ya se descuenta que Carrió se postulará en territorio bonaerense. “Va a ir de diputada y Esteban Bullrich de senador”, pronostican quienes creen que tamaño esfuerzo, más allá de su convencimiento personal, no estaría desvinculado de su futuro electoral. (...)". Julio Blanck, en el diario Clarín, exhibió más optimista a Macri (y relató una escena en la que omitió mencionar que fue una imagen prefabricada por el marketing y no espontánea. Curioso que al Presidente le sorprendan las calles del GBA cuando tiene una casa de fin de semana en Malvinas Argentinas. ¿Blanck está afirmando que Malvinas tiene mejor infraestructura vial que Pilar? Lo inverosimil de Blanck es cuando le atribuye a Macri una capacidad visual digna de Superman: desde las nubes él puede conocer cómo viven los bonaerenses... Que lo parió, diría Inodoro Pereyra): "Mauricio Macri bajó el jueves del avión de línea que lo trajo desde Nueva York. En el aeropuerto lo esperaba un helicóptero que lo llevó hasta Pilar. Allí se subió a un colectivo para la puesta en escena –en un breve recorrido junto a vecinos del lugar– del anuncio de la pavimentación de 146 kilómetros de calles de tierra en ese municipio y otros catorce del Gran Buenos Aires; una obra de mil millones de pesos. Al Presidente parecen haberle impresionado las condiciones imposibles de esas calles de suburbio y las incomodidades que sufren quienes deben transitarlas. Le preguntó al ministro de Transporte, que lo acompañaba, cuántos kilómetros de calles así hay en el Conurbano. Guillermo Dietrich tiró un dato: 500 kilómetros. ¿Cuánto sale asfaltar todo? ¿Cuánto se tardaría?, volvió a preguntar el Presidente. Si está la plata se puede hacer en menos de un año, fue la respuesta. Hacelo, la plata va a estar, cerró Macri. El Presidente ya había transmitido su asombro amargo por las condiciones de vida de los compatriotas del GBA un par de semanas atrás, cuando sobrevoló el sur del Conurbano volviendo desde Punta Indio a la residencia de Olivos. Nunca está de más para un Presidente el choque con la dura realidad cotidiana de los que menos tienen. Quizás algo de esa sensibilidad novedosa que Macri venía mostrando desde la campaña electoral, sumada a razones de necesidad política, impregnen la decisión del Gobierno de estudiar una ayuda extra para los trabajadores y beneficiarios de planes sociales. La idea es facilitar un tránsito sin sobresaltos mayores hacia el final de este durísimo primer año de la transición. (...)". En un apunte colectivo de la Redacción, La Política Online intentó explicar el mapa del poder macrista: "(...) “No vino ni a conocer el despacho”, aseguran en una de las oficinas de Casa de Gobierno, en donde intentan explicar que la ausencia de Nicky se debe a la misma razón por la que Macri empezó a esconder a Daniel “Tano” Angelici: Elisa Carrió. Tanto Caputo y Angelici se creen realmente parte central del proyecto político de Macri, del que se sienten socios mayoritarios. Angelici, sin embargo, prefiere resistir la etapa de ostracismo a sabiendas de que la pérdida de influencia de Caputo lo beneficia: el Tano aprovechó para consolidarse como el principal nexo del Gobierno con ciertos sectores como el del juego, contactos otrora acaparados por “Nicky”. La merma en el poder de decisión del Gobierno de Caputo y Angelici, como la ausencia de otros actores que supieron ocupar la mesa chica de Macri, no hizo más que agigantar la influencia de Marcos Peña. Para el presidente, Peña es intocable, y cree que la manera “new age” de hacer política que patentó el jefe de gabinete está mejor que nunca. A tal punto que cuando recibe críticas de empresarios, dueños de medios y periodistas famosos en privado, Macri los para en seco: “No me critiquen a Marcos”. Peña no está solo, sin embargo, en la mesa chica que Macri habilitó para la toma de decisiones políticas y de la campaña que se viene. Al jefe de gabinete lo escoltan la gobernadora María Eugenia Vidal, convertida en la estrella del PRO con la imagen positiva más alta del país según algunos sondeos, y el jefe de gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta. Lo que no puede evitar Peña es el diálogo prácticamente diario que tienen Larreta y Vidal. La gobernadora, que entró en política en el Grupo Sophia creado por el jefe de gobierno, sigue considerando a Larreta como un jefe. Un escalón más debajo de estos tres dirigentes están el ministro del Interior, Rogelio Frigerio y el secretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis. Quien quedó afuera de esa mesa es Emilio Monzó, el presidente de la Cámara de Diputados que es muy crítico del “marketing” con el que Peña encara la política, encarnado en los timbreos como el que el presidente encabezó este sábado. (...)". A propósito del timbreo, interesante recordar un fragmento del ya publicado análisis de Calibar sobre el plan bonaerense 2017 de Cambiemos: "(...) Para aspirar a la victoria en la provincia de Buenos Aires, los principales líderes de Cambiemos tienen un plan. (...) Consideran que el PJ debe llegar a las elecciones dividido, a fin de que presente por lo menos dos listas peronistas: una liderada por Sergio Massa, y otra por el kircherismo residual, quizá con Cristina Fernández a la cabeza, e integrada por Daniel Scioli; aunque algunos sospechan que, finalmente, el ex gobernador podría recalar en la lista de Massa como primer diputado. La actitud que adoptará Florencio Randazzo, que mantiene un buen nivel de conocimiento y de imagen positiva, sigue siendo una incógnita, aunque se sostiene que podría sumarse a la lista de la ex presidenta. Por ahora abundan las especulaciones. El principal escollo proviene de la justicia: el gobierno necesita que Cristina Fernández siga libre, y que los requerimientos judiciales la obliguen a frecuentar los despachos de Comodoro Py. De esta manera, en Cambiemos especulan que ella será candidata a senadora: necesitada de la protección que otorga el cargo y erosionada por los escándalos, no tendría lugar en el PJ oficial, y su lista le restaría votos a la o las otras ofertas peronistas. Preocupa que termine presa, ya que diluye la posibilidad de mantener la fractura en el peronismo. Cambiemos también aspira a alcanzar una diferencia sustancial en el interior de la provincia de Buenos Aires para compensar la diferencia que –cree- el PJ le sacará en el conurbano. Arrasar en el interior provincial y competir contra un peronismo dividido son, en síntesis, los principales anhelos de Cambiemos para ganar la elección en el principal distrito y ampliar su presencia en el Senado. Preocupa la aceleración del proceso de renovación en el PJ: el mayor protagonismo de los intendentes jóvenes, el progresivo corrimiento de Sergio Mazza hacia una posición más opositora y la reunificación de la CGT que, se especula, provocará también la unión de las dos CTA. Se espera una posición más beligerante de las organizaciones gremiales. La visión oficial es que el PJ presentará candidaturas competitivas; no repetirá el error del año pasado de aceptar a otro Aníbal Fernández como cabeza de lista. Por tal motivo los líderes de Cambiemos consideran que será muy difícil ganarle al PJ en el principal distrito electoral si no se toma la delantera con un plan exitoso. (...)". Esta apreciación hay que recordarla en el marco de la aprobación, en el Concejo Deliberante de La Matanza, de la propuesta del Frente Renovador para realizar una consulta popular en La Matanza sobre la división del municipio en varios nuevos municipios. El Programa de Consulta Popular mediante el sistema de voto por boleta de papel, le provocó una reflexión a Daniel Bilotta en el bisemanario Perfil: "Sergio Massa y Verónica Magario podrán agitar desde mañana la bandera de la unidad que saca a relucir el peronismo bonaerense en una de sus recurrentes crisis desde la recuperación de la democracia. Sólo en dos ocasiones las atravesó sin el amparo del poder estatal: con la derrota electoral bajo la conducción de Herminio Iglesias y en 2015 con la de Fernando Espinoza. La comparación no es ociosa. Tanto Herminio como Espinoza representan la figura del chivo expiatorio que construye el PJ para acariciar la fantasía de deshacerse de un lastre histórico que arrastra cada vez que la sociedad resuelve vetar la continuidad en el poder con la esperanza de que, en efecto, vaya a convertirla en realidad. Parece imposible. En su más profunda resiliencia ideológica yace un modelo sindical anacrónico de mayorías absolutas que precisa desconocer las formas democráticas para que, paradójicamente, la ley siga reconociéndoles privilegios que demoran desde la restauración democrática no sólo una democratización del funcionamiento gremial: también una buena parte de la regresión económica. Poco tiene de casual que la nueva CGT se identifique mayormente con Massa, como la furibundamente kirchnerista intendenta de La Matanza: al menos hasta que el líder del UNA exprese lo contrario, recrea en ese imaginario peronista el mito destartalado del eterno retorno. Cristina parece haberlo comprendido en el mismo momento en que resolvió achicar las que, se sabe, son sin embargo insalvables distancias. De allí el elogio tardío a la inversa. Ya no es el enemigo. Es apenas una parte de la puesta en escena que tendrá lugar en González Catán cuando compartan en el predio deportivo del Sindicato de Comercio el día del trabajador del sector a instancias de su secretario general en ese distrito. Rubén “el Negro” Ledesma, socio de Magario en rechazar la división del municipio que tácitamente avalará Massa con su presencia. Quienes le compiten por la franquicia de renovación generacional, metodológica y de expectativa no le van en zaga. (...)". En cambio, Silvia Mercado, en Infobae, no ve moros en la costa: "(...) el verdadero dato color en Hurlingham lo dio un grupo de 30 0 40 jóvenes de La Cámpora que, con sus respectivas pecheras con el nombre de la agrupación a la que pertenecen, se adelantaron una cuadra en el recorrido que Peña, Triaca y Delfino iban realizando sin militantes, para alertar a los vecinos de que "los que vienen son los responsables del ajuste que están viviendo, no les abran la puerta". El asunto no pasó a mayores: unos y otros hicieron su recorrido en paz. Por supuesto que les abrieron las puertas a los funcionarios nacionales. "Gracias a ustedes vino por primera vez La Cámpora a este barrio", se rió una de las vecinas con las que hablaron los representantes de Cambiemos. Peña quedó especialmente entusiasmado con la recorrida, que terminó en un centro comercial con militantes radicales, de la Coalición Cívica y del Partido Fe, además del PRO, con quien por primera vez compartieron un acto de este tipo. Energizado al terminar el timbreo por vecinos despolitizados que lo reconocían ("¿usted es el Marcos Peña de la tele?", le dijo una señora) y lo atosigaban con pedidos de selfies, el Jefe de Gabinete -en diálogo con Infobae– no se mostró sorprendido por la buena recepción que obtuvo y dijo: "Soy un convencido, es lo que somos y no podemos dejar de ser". Y agregó: "Además, lo lindo es que hoy logramos que baje a los barrios el mensaje de unidad, cercanía y generosidad de Cambiemos". Todo esto sucedió 48 horas después de Nueva York, distrito Wall Street, seminario "The New Argentina", primer discurso de Macri en Naciones Unidas y gaffe alrededor de las Malvinas. Allá y acá dominó la vorágine, los deseos de ir más rápido que el tiempo para llegar con las soluciones que reclama cada uno, sea un inversor, un veterano de guerra o una madre que no puede llevar tranquila a su pequeño hijo a la escuela. Reparar heridas, desconfianzas, desidias de todo tipo, infinitas corrupciones no es algo que vayan a lograr pronto. Se lo dijo Macri al jubilado que en el colectivo 520 se quejó porque no tiene agua potable, ni cloacas, ni gas de red, y se le corta la luz cada dos por tres: "Magia no puedo hacer, todo es un proceso". Mientras tanto, poner el cuerpo parece ser la consigna porque, aún en el siglo XXI, toda política es territorial. Se trata de ganar las legislativas del año próximo y convencer allí, en el conurbano, donde el Estado no estuvo muy presente, las necesidades parecen inconmensurables y el electorado es más esquivo. El equipo que dará esa batalla se formalizará el próximo miércoles, cuando la recientemente elegida conducción del PRO en la provincia de Buenos Aires sea presentada en sociedad." No obstante, distinto catalejo utiliza Carlos Marino, el director de la web Letra P: "(...) mientras la administración amarilla analiza no quitar en 2017 el 5% del total que actualmente grava a la exportación de dicha oleaginosa (en el marco de la reducción gradual que anunció el Presidente días después de asumir en la Casa Rosada), el titular de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Dardo Chiesa, advirtió que “vulnerar las promesas de campaña sería un acto grave”, por lo que llamó a “reflexionar” al jefe de Estado. (...) En un reciente encuentro con autoridades de Coninagro, Macri comentó que estaría contemplando la propuesta de la Federación Agraria Argentina de crear un fondo rotativo de asistencia a las economías regionales que podría conformarse con parte de los 5 puntos de retenciones a la soja que no se quitarían. Esto encendió la mecha de la discordia en los sojeros que ya desde julio pasado vienen apurando al Gobierno para que cumpla con la promesa presidencial. (...) Al marcar que sería un mensaje "peligrosísimo" a la sociedad no cumplir con esa reducción prometida, Chiesa cuestionó los beneficios impositivos que tienen el sector financiero, el minero y el vinculado a los juegos de azar. Así, y en declaraciones a radio Cooperativa, esgrimió un tono diametralmente distinto al que el sector venía deslizando al referirse al gobierno macrista: "Acá el que vive de rentas y el que se dedica a la joda no paga impuestos y el que trabaja, produce y se funde trabajando paga impuestos". Y añadió en tal sentido: "Esto no es lo que votó la gente con Cambiemos y me parece que el Presidente debería reflexionar antes de tomar alguna decisión", para resaltar que el empresario “que está afuera del sector agropecuario y que piensa traer la plata para invertir, está viendo si este gobierno es serio o es un gobierno más de lo mismo". Ante esto, vaticinó: "Se van a perder más de mil millones por una marcha atrás como esta". Si bien adelantó el "unánime rechazo" de CRA a una medida de este tipo, sostuvo que "sería una irresponsabilidad" de su parte adelantar eventuales medidas de fuerza de su sector como señal de protesta: "Si yo dijera una cosa como esa valdría como una amenaza; el Gobierno sabrá lo que tiene que hacer y todavía hay instancias de diálogo como para que nos podamos entender", lanzó. (...)".

sábado, 24 de septiembre de 2016

Comentarios: CARTA ABIERTA A LOS PERONISTAS QUE VOTARON A ESTA ...

Comentarios: CARTA ABIERTA A LOS PERONISTAS QUE VOTARON A ESTA ...: Esta carta abierta solo tiene la intencionalidad de poder hacer una evaluación del saldo positivo o negativo que tuvieron los dos último...

PANORAMA

Panorama político nacional de los últimos siete días Malvinas y gremios: paro en suspenso, diálogos en marcha De la reunión del Comité Confederal de la CGT consumada el viernes 23 no surgió, como se pronosticaba, una convocatoria a paro general, sino un cheque en blanco para que la conducción tripartita de la central (Juan Carlos Schmid, Héctor Daer, Carlos Acuña) decida si habrá alguna medida de fuerza, cuál y cuándo. Schmid, que cubre el flanco más duro del triunvirato, dejó que se le atribuyera la insistencia en un paro de 24 horas (en cualquier caso, sin movilización) durante el mes de octubre (“que tiene 30 días”, habría dicho como para patear hacia adelante los plazos). Lo cierto es que por ahora todo queda en una presión amenazante, a la espera de que avancen negociaciones en curso que hospeda hasta el momento el ministro Jorge Triaca con el estímulo acuerdista de la Iglesia. La mirada del Papa El Presidente de la Conferencia Episcopal, monseñor José María Arancedo, recibió a mitad de la última semana a Triaca (escoltado por el jefe de gabinete, Marcos Peña, y uno de los dos influyentes subjefes, Mario Quintana) y reiteró ante ellos la necesidad de que atendieran las inquietudes de los trabajadores y los más sumergidos. Reiteraron la necesidad de que se promueva un acuerdo entre los sectores del trabajo y la producción que se extienda inclusive a la política. Diez días antes los obispos se habían entrevistado con los gremialistas, a quienes les requirieron prudencia: “agotar todas las instancias antes de lanzar medidas de fuerza”. Los dirigentes están cumpliendo ese compromiso. Faltan las señales del otro lado del mostrador. Hasta ahora la Casa Rosada se ha mostrado renuente al formato del acuerdo social. Y mucho más a promover una mesa grande que incluya a los políticos. En cualquier caso, deja que se vaya filtrando cierta admisión de lo ineludible. Un mes atrás, el ministro de Hacienda opinó que “no hacer un pacto social implica menos actividad económica y más inflación". El parece expresar el ala proacuerdo del oficialismo. Ahora empieza a inclinarse hacia ese costado el conjunto del gobierno. Esta semana los cronistas que cubren Balcarce 50 informaron que “se estudia” allí la posibilidad de un pacto que incluiría a “empresarios, sindicatos, gobernadores”. El escenario en el que el oficialismo prefiere confinar la búsqueda de convergencias con la oposición política es el Congreso. Confía en que gremios y gobernadores peronistas aceiten adecuadamente la paz legislativa. Se supone que los acuerdos tienen un costo: facilidades financieras y obras para provincias (y municipios, que también inciden en el paisaje). Y en relación con los gremios -más allá del listado ya conocido de reivindicaciones, que empieza con el tema del impuesto al trabajo- hay que contemplar la posibilidad de estímulos salariales antes de diciembre (sea con una ronda extra de paritarias o vía una suma fija, librada de gravámenes, que refuerce el aguinaldo). Gremios y al menos un amplio sector de empresarios reclamarán, en ese punto conjuntamente, que se acoten las importaciones (proteccionismo versus competitividad). ¿Se resigna el gobierno al hecho de que necesita socios para garantizar el puente temporal hasta que se concrete la reactivación que anuncia?. Esa sociedad tiene beneficios, pero naturalmente supone costos. Los sectores internos y aliados del oficialismo que ya se quejaban de su opción por el gradualismo se pondrán más nerviosos. Los acuerdos fortalecerán relativamente a inminente competidores electorales. Acuerdo no significa ausencia de conflicto, sino contención de los conflictos dentro de límites manejables; acuerdo también sobre los desacuerdos. A mediados de octubre Mauricio Macri se encontrará en Roma con el Papa Francisco. No es improbable que para esos días las señales de convergencia sean más claras y auspiciosas. El gobierno, que triunfó en las urnas con el diálogo como una de sus banderas, no debería sentirse disminuido por aceptar la vía del acuerdo. Malvinas: omisiones y contratiempos Diálogo y acuerdos son también la sustancia de los contratiempos que experimentó el oficialismo esta semana alrededor de la cuestión Malvinas. Sobre este punto el gobierno viene envuelto en una nube de equívocos. Su aproximación al tema (y lo mismo podría decirse de las líneas centrales de la política exterior) es una continuidad de la que se desplegó en la década del Noventa: paraguas de soberanía, diálogo con Londres, contacto amable con los isleños, análisis de enfoques conjuntos en hidrocarburos y pesca, vuelos, acceso de argentinos a las islas, etc., como siembra paciente a la espera de poder cumplir con el mandato de las Naciones Unidas de tratar con los británicos el diferendo por la soberanía. Buena parte de la oposición (principalmente el kirchnerismo) y hasta una parte significativa de la coalición parlamentaria oficialista cuestionan ese enfoque. El kirchnerismo lo asocia explícitamente con la llamada “estrategia de seducción” practicada en aquellos años por Guido Di Tella, que procuraba reconstruir y ampliar la conectividad que existía con las Islas antes del retroceso provocado por la derrota militar de 1982, mientras maduraban las condiciones para que el tema central se resolviera de la única forma que quedaba: política y diplomáticamente. Lo curioso es que la canciller Susana Malcorra no sólo omite el antecedente ditellista, sino que, cuando menciona aquella política, la ningunea con enfoques análogos a los que sus críticos emplean ahora contra ella. ¿Habla en prosa sin saberlo? Como se trata de una mujer inteligente que se propone alcanzar la secretaría general de la ONU, hay que suponer que su conducta obedece a algún motivo. Quizás su reticencia hacia el Canciller de los años 90 forme parte de una estrategia de seducción de su propia base parlamentaria que, como se observó el último miércoles en la Comisión de Relaciones Exteriores de la Cámara de Diputados le regaló un altavoz a sus (numerosos) críticos y prometió bloquear los eventuales acuerdos sobre pesca y petróleo que entretejen la Cancillería y el Foreign Office. Buena parte de los aliados del Pro en esa comisión se regocijaban cuando los diputados K o el del Partido Obrero la instaban a pedir licencia mientras sea candidata o lisa y llanamentea renunciar al ministerio de Relaciones Exteriores. El propio presidente Mauricio Macri aportó a los equívocos sobre Malvinas cuando declaró que en una charla incidental en Nueva York, en el contexto de la apertura anual de sesiones de la ONU, la premier británica Theresa May había accedido a mantener conversaciones sobre soberanía. Sólo él y la señora May saben si en privado tocaron el tema explícitamente o con la cautelosa y sabia ambigüedad de los diplomáticos (decir, por ejemplo, “hablaremos sobre todos los temas pendientes”). Lo cierto es que el hecho de que Macri mencionara la palabra “soberanía” en ese contexto forzaba a su contraparte a rectificarlo. Nobleza obliga: los británicos le anticiparon a Malcorra que habría una desmentida y fue la propia Canciller la que tuvo que enmendarle la plana a su jefe. Lección: cuando se pueda asegurar públicamente que habrá conversaciones sobre soberanía será porque estas ya están muy avanzadas. Macri se dejó presionar por la atmósfera doméstica (que él suele denominar “círculo rojo”) y quedó expuesto. Conviene, en cualquier caso, mirar las cosas con menos impaciencia, con menos superficialidad. Prestar atención a los detalles. Por caso: el 11 de agosto, en vísperas de los encuentros entre Malcorra y su colega británico, Sir Alan Duncan, el gobierno de las Islas se sintió en la necesidad de tranquilizar a su no tan numerosa opinión pública y emitió un comunicado de prensa asegurando que las conversaciones entre Buenos Aires “no incluirán el tema de la soberanía”. El pronunciamiento pareció una redundancia. El mismo comunicado del gobierno isleño aseguraba que las conversaciones sobre ampliación de las comunicaciones aéreas de las Islas “no incluyen conexiones con Argentina”. En cambio, el comunicado conjunto que Duncan firmó en Buenos Aires con el vicecanciller Carlos Foradori puntualiza, que “acordaron el establecimiento de dos escalas adicionales mensuales en territorio continental argentino (Mainland Argentina en la versión inglesa del documento), una en cada dirección”. Detalle verbal: “territorio continental argentino” es la expresión que suele emplear la Cancillería en estas ocasiones para destacar diplomáticamente la existencia de la Argentina insular. Foradori, que a fines de los años 90 coordinó el Grupo Atlántico Sur constituido por Di Tella, conoce bien ese lenguaje. Tanto el diálogo con interlocutores foráneos como el que se despliega en el ámbito interno, con actores domésticos, requieren paciencia, atención, capacidad para escuchar, emplear las palabras más convenientes y precisas sin dejar de comprender que la relación tiene otras señales además de las palabras y otros actores, además de los interlocutores principales. En fin: requiere dejar de lado la idea de la imposición (sobre todo cuando se carece de fuerza suficiente para imponer). Jorge Raventos

DÓNDE ESTÁN LOS PADRES ???

¿DÓNDE ESTÁN LOS PADRES? Calendar septiembre 24, 2016 | Posted by Malú Kikuchi Malú Kikuchi (24/9/2016) Cada vez que suceden hechos terribles con jóvenes, muchos de ellos menores de edad, la pregunta obligada es: ¿dónde está el Estado? Y resulta que el Estado está, o ausente, o cumpliendo mal sus funciones. Pero más allá del Estado, la pregunta previa debería ser y ¿dónde están los padres? Los descontroles se suceden, nos enteramos cuando los medios nos informan que hubo muertos y heridos. El 15/4/2016, Time Warp, fiesta electrónica en Costa Salguero. Público joven, mayores de edad, algunos menores, variedad de drogas sintéticas, mala atención médica. Jóvenes clase media con buen poder adquisitivo, ni la fiesta, ni las drogas eran baratas. 5 muertos, 5 internados, muchos descompuestos. El estado porteño a través de su Agencia de Control y la Prefectura Naval, más otras personas han sido acusadas formalmente. Los padres, ¿donde estaban? Para festejar el día de la primavera, un chico alquiló por $400, una casa quinta en Moreno. Dice la dueña de casa que le exigió que no fueran más de 150 invitados y que no se anunciara en las redes sociales. En las redes, sobre todo en Face Book, se anunció como la fiesta “Proyecto xxx”. “Proyecto x” basado en un hecho real, es un filme de Nima Nourizad, que cuenta una fiesta de chicos en una casa, sin adultos, que termina muy mal. En FB la consigna decía: “alcohol, drogas y fierros”. La palabra violencia se reiteraba. Fueron entre 500 y 600 chicos. Llegaron en ómnibus charteados. Una inspectora pasó por el lugar, le dijo a la dueña que había mucha gente, se fue. Otra vez el Estado falló. Muchos menores de edad. De pronto, el descontrol. Tiros, puñaladas, pedradas, botellas rotas, cualquier elemento para herir o matar. Un muerto, 13 heridos, demasiados lastimados. El 22/9, en Luján, un chico del que se habían burlado porque llevaba una gorra determinada, acuchilló a uno de los burladores, lo mató (17 años) e hirió de gravedad a dos más. Está prófugo. En Rafael Calzada un menor de 15 años apuñaló a otros 3, internados con pronóstico reservado. Entre Time Warp y Proyecto xxx, Luján y Rafael Calzada, hay diferencias económicas. Pero el mismo vacío existencial que tenían que llenar de cualquier manera y a cualquier costo. Con alcohol, con drogas, con violencia. Con lo que fuera, siempre algo destructivo, para ellos y los demás. Y los padres, ¿dónde están? ¿Dónde estaban mientras sus hijos crecían? ¿Dónde estaban cuando los chicos debían ser educados? No hay que equivocarse, la escuela informa, los padres forman. ¿Dónde estaban los padres que en vez de enseñar valores, hablaron de precios? No es fácil educar un hijo. Es largo, a veces pesado. El trabajo dentro y fuera de la casa no deja demasiado tiempo. Pero no hay excusas, educar es prioritario. Los adolescentes son problemáticos, crecer es difícil, los padres se confunden, los hijos también. Pero no hay excusas, educar es prioritario. Hay padres ausentes aunque estén presentes. Otros directamente no están. Algunos padres son desconocidos. Pero la o las personas que tienen a su cargo a los chicos, estén en la situación en que estén, deben educarlos en algunas cosas muy básicas, de esas que no se aprenden estudiando. Respeto por el otro, honestidad aunque falte lo esencial y que el trabajo es la única salida. Alejarse de la violencia, el alcohol y las drogas. Ni el alcohol, ni las drogas, ni la violencia solucionan ningún problema, los aumentan. Enseñarles que la vida es un privilegio, que matar o morir lleva siempre a la muerte temprana. Eso lo saben hasta los analfabetos. No lo enseñan. Si se sube socio económicamente, hay padres ocupados en “cosas importantes”, que nunca lo serán más que la educación de sus hijos. Creen que con pagar un caro colegio bilingüe se cumplió con la cuota educativa. El resultado está a la vista. Chico mayores o menores de edad, muriendo porque sí, por rabia, por vacío, por cansancio, por demasías o por carencias. Sin valores. Con precios. El Estado es responsable en cuanto a proveer y prever seguridad, pero la responsabilidad indeclinable, es la de los padres.

TIEMPOS ESQUIZOFRÉNICOS

Tiempos esquizofrénicos "El momento más peligroso llega con la victoria". Napoleón Bonaparte El Gobierno no puede quejarse. Los nueve meses transcurridos desde que llegó al poder fueron, en general, exitosos: salió del default y del cepo, devaluó prudentemente, controló la inflación, hizo un giro copernicano en materia de política exterior y en el alineamiento geopolítico, renegoció satisfactoriamente los contratos con China, normalizó la relación con el FMI, redujo el costo del endeudamiento externo, recuperó la credibilidad y modificó la visión del país ante los inversores internacionales, la economía y el empleo han comenzado a recuperarse, etc. Todo ello, a pesar de la adopción de medidas dolorosas pero imprescindibles, hace que la opinión pública lo siga estimando, aunque la CGT, para no quedar fuera de la pelea por la conducción del peronismo, anunciara ayer la realización de un paro general. Claro que todas esas buenas noticias fueron acompañadas de algunas bastante malas, todas ellas incrementadas por la falta de sinceramiento de la crisis que heredó de los Kirchner: la dramática falta de energía, los impagables subsidios, el desesperante déficit público, la verdadera magnitud de la pobreza y de la indigencia, la informalidad laboral, la situación educativa y sanitaria, la alucinante corrupción, la recesión, la caída en el poder adquisitivo del salario, y tantas otras situaciones apocalípticas. Los éxitos se reflejaron en la reunión de la "mini-Davos", que mostró cuánto ha cambiado la percepción internacional sobre nuestro país, y en la promesa de concretas inversiones privadas, confirmada por el incremento en las cotizaciones de los bonos y de las acciones argentinas. Por lo demás, el Gobierno está acelerando su programa de infraestructura, que augura un crecimiento del empleo en un área tan definitoria y multiplicadora como la construcción; seguramente, y como efecto colateral, también traerá aparejada una sensible disminución en la cantidad de empleados públicos, con su natural incidencia positiva en el gasto del Estado. El Presidente, inexplicablemente, metió la pata en uno de los asuntos más irritantes para la piel nacional: me refiero a Malvinas. No entiendo por qué cometió la torpeza de decir que el tema de la soberanía había sido abordado en su breve conversación con Theresa May, algo que fue desmentido rápidamente tanto por los británicos cuanto por los mismos funcionarios locales. A todos nos duelen los muertos, los mutilados y los suicidas de la guerra, pero eso no cambia la realidad: la perdimos. La limitada longitud de esta nota no me permite una amplia reflexión sobre las motivaciones que llevaron a los jefes militares de entonces a retomar las islas, pero de algo estoy seguro: con las acciones bélicas se retrocedió enormemente en el prolongado proceso de recuperación legal del territorio colonizado. No basta con decir que ese camino no había producido avances significativos, porque también es cierto que, una vez ocupado pacíficamente Puerto Argentino, aparecieron distintas soluciones diplomáticas -dos o tres banderas, etc.- que fueron desechadas por los integrantes de la Junta, que prefirieron priorizar la temporaria ventaja que significó el enorme apoyo popular para un régimen ya agónico. Gran Bretaña, acosada por sus problemas internos -y el Brexit no es un tema menor- está harta de soportar el peso presupuestario que significa mantener la defensa militar de un enclave tan lejano. Pero no le es desdeñable la privilegiada situación que le otorga la ilegal posesión de nuestras islas ante la inminente renegociación del tratado internacional de la Antártida y, también, frente a todo el escenario geopolítico del Atlántico Sur. Argentina sólo recuperará la soberanía en Malvinas cuando el mundo se convenza que somos un país serio y respetable, y en ese camino estamos desde diciembre del año pasado. Porque, aunque no corresponda preguntar a los kelpers cuál es su decisión al respecto, tampoco se puede desconocer su existencia o, simplemente, expulsarlos; entonces, donde debemos trabajar, y muy intensamente, es en recuperar la confiabilidad, ya que la cercanía determinará una natural integración de la actual población británica, en materia de educación, de salud, de relaciones sociales, de seguridad jurídica, de comercio, de industria, de recursos naturales, etc. Mauricio Macri, en su esfuerzo por reinsertarnos en el mundo, avanzó demasiado rápido en la normalización de todas las relaciones con Londres, sobre todo porque se encuentra vigente una ley que sanciona a las empresas que realicen actividades comerciales con compañías que trabajen en las islas. Pero huir hacia adelante, inventando la mención de algo tan significativo como la soberanía en su ligera conversación diplomática, se convirtió en un error mayúsculo y el Presidente debería hacerse asesorar mejor. Cambiando absolutamente de tema, quiero dejar constancia de mi preocupación por el fusilamiento del oficial retirado de la Policía Federal Héctor Gonçalves Pereyra en ocasión de un presunto robo a un camión que transportaba ropa. Me sorprendieron varios aspectos del confuso episodio, que tanto me recordó la muerte de Pedro Tomás Viale, el agente de la SIDE apodado "el Lauchón", cuando el grupo Halcón, de la Policía bonaerense, ingresó a su casa a los tiros. Me pregunté si los emparentaba haber sabido demasiado. Al camión que custodiaba Gonçalves lo emboscaron nada menos que cuatro automóviles y nada fue robado; demasiada logística para un botín tan magro que, además, fue "olvidado". Y se trataba de un testigo clave en el asesinato de Alberto Nisman, cuyo teléfono sorpresivamente se comunicó con algunos espías y funcionarios antes de que se conociera el fallecimiento del Fiscal que acusaba a Cristina Kirchner y a varios otros integrantes de la banda. Me parece llamativo, en especial en un país como el nuestro, que tantas muertes sospechosas colecciona; todos recordamos, entre muchos otros, a Héctor Echegoyen, el Administrador de Aduanas "suicidado" con la mano equivocada; a Lourdes de Natale, la secretaria de Emir Yoma, cuñado de Carlos Menem, que se "tiró" por la ventana; a Juan Castro, un periodista que investigaba a la ex Presidente; etc. Tal como dijo Carlos Manfroni, "el desprecio absoluto por el papel de las conspiraciones en la historia es tan irreal como la convicción de que todo procede de una conspiración". Es muy factible, diría que hasta harto probable, que nos encontremos frente a un entramado mafioso -¡uno más!- dispuesto a cualquier cosa con tal de no arriesgar posiciones logradas; y el narcotráfico ha conseguido, en la pasada década y obviamente asociado a los Kirchner, una penetración enorme. En esta materia el Gobierno debiera prepararse mucho mejor para pelear en una guerra que, mundialmente, se ha transformado en la más grave y peligrosa. Bs.As., 24 Sep 16 Enrique Guillermo Avogadro Abogado Tel. (+5411) ò (011) 4807 4401/02 Cel. en Argentina (+54911) o (15) 4473 4003 Cel. en Brasil (+5521) 8128 7896 E.mail: ega1@avogadro.com.ar E.mail: ega1avogadro@gmail.com Site: www.avogadro.com.ar

EL PATO TRUMP

LA VERDAD SOBRE UN CANDIDATO Escandalosa trama global que compromete a Trump Muchos de los negocios internacionales de la empresa de Donald Trump, la Trump Organization, se realizan con enemigos de USA o bajo sospecha de USA. El asunto es bien complejo y afecta a la seguridad nacional estadounidense. Sería el motivo por el cual importantes líderes republicanos se habrían decantado por intentar impedir que Trump llegue a la Casa Blanca. Hussain Ali Sajwani, el presidente de Damac, de Dubai, y los Trump. Glenn Thrush escribió en la web Politico que en el otoño estadounidense (primavera argentina), Donald Trump puede caer en las encuestas que lo han beneficiado desde agosto. Después de la sombría convención republicana en Cleveland (Ohio), con encuestas mostrándolo abajo por 2 dígitos, Trump ha montado lo que, para muchos, parece un increíble regreso. Y él hasta consiguió tomar la delantera por 8 puntos porcentuales en Iowa, reflejando su mejora en estados críticos donde se define la elección. Pero hay algunas cuestiones a tener en cuenta acerca de lo que vendrá a Trump: 1. Todo ha ido de acuerdo a los planes de Trump... pero no fue suficiente para alcanzar la delantera. Encuesta tras encuesta, el político más aborrecido de USA no ha conseguido elevarse nunca más allá del 38% al 44% entre los votantes prob ables (en promedio, él llega al 42% entre los votantes registrados). Los aliados de Trump señalaran correctamente que Bill Clinton ganó la Presidencia en 1992 con el 43%; y tienen razón, excepto por el hecho de que había un 3er. candidato muy sólido como Ross Perot, quien obtuvo un inédito 19%. Gary Johnson, el candidato Liberal, parece ayudar a Trump (a quien Johnson detesta) al quitarle apoyo a Clinton, pero le está costando mucho conseguir 2 dígitos y no es probable que llegue el 15% necesario para que se lo convoque al debate público televisado. A diferencia de Trump, Clinton ha logrado, en algunas encuestas, superar el mágico 50%. 2. Fue mala la decisión de Clinton de respetar a Trump en agosto y mantener bajo el perfil de la noticia del despido de Paul Manafort como jefe de campaña del republicano, para contratar a Kellyanne Conway. Si Hillary gana, aquellas vacaciones (en el Hemisferio Norte, agosto es el me s más caluroso) con bailes para recaudar fondos, dejando para la recta final del proselitismo (octubre) el huracán de propaganda anti Trump, será recordada como una maniobra estratégicamente brillante. Pero si Hillary pierde, su decisión de agosto será comparada con el desastre del demócrata Michael Dukakis. Era conocido que Trump podría ganar la elección interna republicana pero era el menos indicado para ir por la presidencial. 3. De todos modos, su gente dice que él está amenazando romper los niveles máximo alcanzados por Mitt Romney contra Barack Obama. Notable su recuperación en New Hampshire y 'abrochando' Ohio. Hillary sigue con su barricada en Pennsylvania, Michigan, Wisconsin y Minnesota; y ha capturado los estados alguna vez de color rojo (republicanos) de Colorado y Virginia. Pero la verdad es que Trump sigue por debajo del nivel de Romney, inclusive del de John McCain ante Bill Clinton. 4. El ascenso de Tr ump es posible que haya sido sólo consecuencia de los errores de Hillary, que la llevaron a caer del 50% que había conseguido. Ahora bien, que los canales de TV evalúen a Trump como el próximo Presidente estadounidense no lo convierte en el próximo Presidente estadounidense. Algo que sí consiguen los canales es regresar a Trump todo su ego, y esto es peligroso. El equipo de colaboradores que incorporó Conway ha logrado frenar la verborragia excéntrica de Trump pero él tiene en su boca una fuerza cósmica incontrolable, tal como si fuese el basquetbolista LeBron James. Trump está convencido de que su 'arma mortal' es su propio genio, y eso puede descontrolar su narrativa, empujado por los telecharlatanes. Él no puede evitarlo. Después de un par de días de silencio digno por el casi desmayo en vivo de Clinton, él volvió a escena: no entregó el prometido reporte médico detallado pero se quejó del calor, "Siempre hace calor cua ndo actúo, porque las multitudes son tan grandes... estas habitaciones no están diseñadas para este tamaño de multitudes”. La euforia de Trump provoca terrorismo entre los demócratas, quienes son el arma secreta de Clinton, a causa de su miedo, en su forma más simple y cruda. El éxito de Trump, puede ser lo único que hace que muchos demócratas (y moderados críticos de Trump fuera del partido) voten a Hillary. 5. La clave en las recientes encuestas nacionales no consiste en el ascenso de Trump, sino en que más votantes de Trump están mentalizados sobre su candidato que los votantes de la poco excitante Hillary. En una encuesta del The New York Times, el 51% de los votantes de Trump se dijeron entusiasmados por su candidato mientras que sólo el 43% de los votantes de Hillary se dijeron entusiasmados por ella: miedo vs. euforia, ¿cuál es la emoción más potente en la política? Demócratas en pánico resultan una b uena noticia para una candidata de bajo rendimiento. En última instancia, el terror de Trump ha sido el núcleo de la estrategia de Clinton desde el final de la primaria, y es por esto que su comentario de que la mitad de los seguidores de Trump pueden entrar en “una canasta de deplorables” probablemente no haga ningún daño a largo plazo: básicamente sigue siendo una elección base, y necesita sacarlos para ganar. Un problema más fastidioso es su continua actuación egocéntrica con los jóvenes que coquetean en el rango del 25 al 30% con candidatos de un tercer partido. La seguridad nacional De acuerdo al periodista Kurt Eichenwald, en Newsweek, "Los acuerdos de negocios globales de Trump harían imposible que él conduzca la política extranjera sin contemplar su billetera." Todo indica que el extenso imperio de negocios de Trump Organization articula una se creta red financiera en todo el mundo, lo que convierte a Trump, en caso de llegar a la Casa Blanca, en el Presidente más conflictivo en toda la historia de USA. Para comenzar, la fundación Bill, Hillary & Chelsea Clinton fue analizada de arriba hacia abajo y se revisaron los informes de auditoría de PricewaterhouseCoopers: la declaración de impuestos de la fundación muestra que un 90% del dinero que recolectó fue a programas de caridad (desmintiendo todo lo que dijeron los republicanos más talibanes y el propio Trump de que sólo el 10% había ido a caridad). Ningún miembro de la familia Clinton recibió dinero de la fundación, y tampoco financió alguna campaña política. De hecho, al igual que los Clintons, casi toda la junta de directores trabaja sin percibir remuneración. Sin embargo la familia Trump se encuentra en el presupuesto y la contabilidad de la Trump Organization cada año . Mucho de ese dinero viene de acuerdos con financieras y desarrolladores inmobiliarios internacionales, muchos de los cuales han sido vinculados a actividades controversiales incluso ilegales. Ninguna de los contratos comerciales de Trump Organization con extranjeros, que examinó Newsweek, explicita qué porcentaje de ese dinero extranjero va a manos de la familia Trump. Además, la campaña de Trump no respondió al pedido de que identifique a todas las entidades extranjeras que son o participadas o asociadas contractualmente a la Trump Organization. Luego, lo de los paraísos fiscales: la declaración jurada de Donald Trump informa que él es accionista o beneficiario de muchas entidades extranjeras, incluyendo Excel Venture LLC, en Antillas francesas: y Caribusiness Investments SRL, en Republica Dominicana. Trump ha construído una compleja trama, con más de 500 entidades mencionadas en su declaración jurada, para tributar lo menos posible, pero esta arquitectura impide conocer con precisión sus compromisos con extranjeros. Para Kurt Eichenwald, hay un conflicto previsible entre los intereses de la seguridad nacional estadounidense y la trama de negocios de Trump, que no pueden ser resueltos mientras él o alguien de su familia mantenga intereses financieros en la Trump Organization durante una Administración Trump. Además, la Trump Organization no puede ser colocada en un fideicomiso ciego, tal como luego de varias polémicas, afirma haber hecho el presidente Mauricio Macri. Cualquier gobierno que busque conseguir más influencia con el presidente Trump podría hacerlo acordando algún negocio con la Trump Organization, ofreciendo formas de inyectar dinero directo a la familia o simplemente depositándolo para que Trump pudiera utilizarlo una vez egresado de la Casa Blanca. El fantasma del soborno legal es un fantasma muy fuerte en la estructura de autofinanciación que mantiene la familia Trump. La mayor parte del público cree que Trump es un enorme desarrollador del éxito, una personalidad de la televisión y un operador de casinos que fracasó en este negocio. Pero su principal convenio de negocios desde hace casi una década fue la venta de licencias de Trump a sus socios de todo el mundo. El modelo de empresa de la compañía de Trump empezó a cambiar alrededor de 2007, que se convirtió en la estrella del canal NBC con el reality-show “The Apprentice”. Así se llegó al presente: en lugar de construir sus propios hoteles, torres de oficinas y otros edificios, la mayor parte de sus negocios surgen de la firma de acuerdos con desarrolladores extranjeros quienes le pagan a su compañía por el derecho de poner su nombre al edificio. El más reciente edificio construido por Trump con su nombre es el hotel Trump- SoHo y el proyecto de condominios que completó en 2007. En declaraciones públicas, Trump y su hijo Donald Trump Jr. nan celebrado la globalización de la marca Trump y anunciaron sus intenciones de expandirla. “Las oportunidades para el crecimiento son interminables, espero poder continuar con el tremendo éxito que hemos disfrutado”, dijo Donald Trump Jr. en 2013. Trump Jr. ha citado perspectivas de nuevos negocios en Rusia, Ucrania, Vietnam, Tailandia, Argentina y otros países. De Corea del Sur a India La idea de licenciar la marca Trump a desarrolladores inmobiliarios extranjeros emergió como un creciente negocio de la compañía a fines de los años '90. En aquel momento, 2 ejecutivos de la surcoreana Construcción e Ingeniería Daewoo se encontraron con Trump en sus oficinas en Manhattan para proponerle pagarle por el derecho de usar su nombre en un nuevo complejo urb ano en desarrollo en Corea del Sur. Daewoo ya había trabajado con la Trump Organization para construir la Trump World Tower, cerca de los cuarteles de Naciones Unidas, en Manhattan. Los hoy ex ejecutivos de Daewoo dijeron que, al principio, Trump se mostró escéptico. Sin embargo, en 1999 comenzó la construcción en Corea del Sur de World Trump, 6 unidades de condominios en Seúl, y en 2 localidades vecinas. De acuerdo a ambos ex ejecutivos, la Trump Organization recibió una cuota anual de aproximadamente US$ 8 millones. Poco después de que se firmó el acuerdo, la empresa matriz de Ingeniería y Construcción Daewoo, el Grupo Daewoo, se declaró en bancarrota, a causa de un fraude por US$ 43.000 millones. El presidente del grupo Daewoo, Kim Woo Choong, huyó a Corea del Norte, aunque regresó en 2005, fue arrestado por malversación de fondos y sentenciado a 10 años de prisión. De acuerdo a los 2 ex ejecut ivos de Daewoo, una reorganización de la empresa después del colapso requirió la revisión de aquel contrato con la Trump Organization. Sin embargo, hasta el presente, la Trump Organization sigue de aliada con Ingeniería y Construcción Daewoo. Este relato es un ejemplo de los conflictos de intereses posibles entre Trump y las relaciones internacionales de USA, a causa de intereses financieros. A principio de 2016, él dijo que Corea del sur debería planificar autofinanciarse su defensa militar en lugar de esperar siempre el apoyo de USA, y que esto incluía el desarrollo de armamento nuclear. Más tarde negó haber hecho esta declaración, aunque había un videotape que no permitía dudas acerca de lo que él había expresado. Una de las principales compañías surcoreanas involucradas en el desarrollo de energía nuclear es Ingeniería y Construcción Daewoo: ¿Trump lo dijo porque realmente cree eso o por que le convenía a su socio Daewoo? En India, los conflictos de interés pueden resultar mayores. Trump firmo un acuerdo en 2011 con un desarrollador inmobiliario llamado Rohan Lifescapes, quien quería construir un edificio de 65 pisos utilizando la marca Trump. Al frente de las negociaciones estuvo Kalpesh Mehta, un director de la compañía quien más tarde se convertiría en el representante exclusivo de los negocios de Trump en India. De pronto, los obstáculos regulatorios del gobierno indio impidieron el proyecto. De acuerdo a un ex funcionario de Trump quien habló con Newsweek exigiendo el anonimato, Donald Trump Jr. voló a India para pedirle a Prithviraj Chavan, ministro-jefe de Maharashtra, un estado ubicado en el oeste de India, que eliminara los obstáculos. El poderoso político se rehusó a hacer una excepción para la Trump Organization. Sin embargo, ¿qué ocurriría en una situación similar si Trump fuese Presidente estadounidense, y su hijo mantuviera una presencia en los negocios familiares? Con el Grupo Lodha, Trump construyó la Torre Trump Mubai. Para entonces, Trump ya estaba avanzando en un proyecto en la ciudad de Pune, con un emporio de desarrollos inmobiliarios llamado Panchshil Realty, que pagó por el uso de la marca Trump en 2 torres de 22 pisos cada una. Muchos quedaron asombrados por el anuncio público sobre la sociedad de Panchshil con Trump y el agasajo a Trump con una cena especial a la que fueron invitados actores del complejo cinematográfico llamado 'Bollywood', industriales, personas de la alta sociedad e incluso la ex Miss Universo. Pero hace muy poco explotó el escándalo: las torres Trump Pune fueron denunciadas por el gobierno estatal, y la policía local empezó a investigar, porque abundan las discrepancias entre los registros del catastro y los títulos de propiedad: parece que la tierra sobre la que se edificó pudo haber sido comprada en forma ilegal por Panchshil. La compañía india dice que no rompió ninguna ley o norma, pero si los funcionarios concluyeran que la empresa es culpable, el futuro del proyecto estará en riesgo: ¿cómo manejar esa situación si Trump fuese el Presidente estadounidense? A partir del proyecto Pune, la Trump Organization ha desarrollado vínculos con el Partido del Congreso o Congreso Nacional Indio, organización política que apoya el secularismo democrático, y es dirigido por Sharad Pawar, un aliado de la familia Chordia, que es dueña de la empresa Panchshil. El poder político en India descansa principalmente en el Congreso Nacional Indio, partido nacionalista que ha controlado el gobierno central por casi 50 años. Sin embargo, Trump es muy popular en Sena Hindú, un grupo nacionalista radical de ultra derecha, que simpatiza con el discurso de Trump crítico de los musulmanes. Debe recordarse que el gran enemigo de India es Pakistán, un país de mayoría islámica. Cuando Trump cumplió 70 años, en junio, los miembros de Sena Hindú organizaron una fiesta de cumpleaños para el hombre a quien llamaron “el salvador de la humanidad”. Con Trump en campaña, la Trump Organization firmó otro acuerdo en India, que acercó al candidato republicano a otro grupo político: en abril, la compañía firmó un acuerdo con Ireo, una empresa inmobiliaria de capital privado con base en la ciudad Gurgaon. La compañía, que aglutina a más de 500 inversores, es dirigida por Madhukar Tulsi, un prominente ejecutivo de bienes raíces de India. En 2010, tanto el domicilio de Tulsi como las oficinas de Ireo fueron allanados cen el marco de una ampl ia investigación de corrupción relacionados con los gastos públicos que ocurrieron en los Juegos del Commonwealth 2010 en Nueva Delhi. Commonwealth es la Mancomunidad de Naciones que lidera el Reino Unido pero que incluye a Australia, Canadá, India y otros ex territorios británicos. De acuerdo a un ejecutivo de negocios en India, los investigadores gubernamentales creían que Ireo tenía vínculos cercanos con el prominente político indio Sudhanashu Mittal, líder del partido Bharatiya Janata, el 2dp. partido político más grande de India, sospechado de redirigir el dinero ganado en los contratos de obras para los Juegos del Commonwealth hacia paraísos fiscales, repatriándolos para financiar los desarrollos de Ireo. Finalmente no hubo cargos ni contra Tulsi ni contra Ireo ni contra Mittal pero la investigación expuso el vínculo entre un prominente partido político indio y la mencionada Ireo, asociada a Trump. Sin dudas, pocos grupos políticos indios habrán dejado caer en saco roto la declaración de la familia Trump de que quiere concretar más acuerdos en su país. En julio, mientras la Convención Republicana estaba por llevarse a cabo, la Trump Organization declaró que planificaba una expansión en el sur de India. “Somos muy optimistas sobre India y planificamos dejar una huella en el desarrollo de proyectos residenciales y de oficina de la marca Trump”, dijo Donald Trump Jr. al diario “Hindustan Times”. “Nosotros tenemos una red muy agresiva en el norte y el este del país, y esperamos anunciar muchos excitantes proyectos nuevos en los siguientes meses”. Es un escalofriante ejemplo de los acechantes conflictos de interés en una Administración Trump: Si Trump va duro contra Pakistán, ¿sería por los intereses estratégicos de USA o para apaciguar a los oficiales del gobierno de India que puede n poner en peligro las ganancias de las torres Trump Pune? Guerra de marcas en Turquía Trump ya tiene conflictos financieros en casi todo el mundo islámico, un problema que se empeora por su retórica anti-musulmana y sus decisiones impulsivas durante su campaña. Uno de sus más problemáticos enredos está en Turquía. En el 2008, la Trump Organization firmó un acuerdo de marcas con el Grupo Dogan, controlado por una de las familias políticas con más influencia en Turquía. Trump y Dogan acordaron que la compañía turca pagaría una cuota o 'fee' para utilizar el nombre Trump en 2 torres de Estambul. Cuando el complejo abrió en 2012, Trump asistió a la ceremonia de inauguración y declaro su interés en más negocios en Turquía. En una señal de influencia política de la familia Dogan, el presidente Recep Tayyip Erdogan se reunió con Trump e incluso presidió las ceremonias de apertura de las propiedades marca Trump. Erdogan atendió a pesar de que un diario del Grupo Dogan, "Hurriyet", es uno de los pocos medios de información en Turquía que publica artículos que critican a un Presidente conocido por aplastar la libertad de expresión. Hoy día, la influencia que permitió a los Dogan atraer a Erdogan a aquel evento, se ha colapsado, y una vez más, un asociado a Trump fue involucrado en acusaciones de supuestas actividades criminales. En marzo 2016, un tribunal de Estambul acepto una acusación contra Aydin Dogan, presidente del Grupo Dogan, por contrabando de combustibles. Aydin Dogan se declaró inocente, y se denunció que la demanda era un intento político para aplastar la compañía que ha financiado a un diario opositor al gobierno. Erdogan también golpeó al compañero de negocios de Dogan, Trump, por su retórica anti-musulmana. En junio, Erdogan exig ió que el nombre de Trump fuera removido de la pizarra conmemorativa del complejo en Estambul y dijo que haber asistido a aquella inauguración fue un error. El problema es complejo: Dogan es un compañero de negocios de Trump pero Erdogan es un aliado indispensable para USA en Medio Oriente, que no quiere a Trump, que sería el jefe de la Casa blanca. Trump puede tener que escoger entre ignorar las penurias de Dogan, o presionar a Erdogan para acercarse a Dogan y así beneficiar a Trump Organization. Turquía es uno de pocos países musulmanes aliado de USA en su lucha contra el terrorista Estado Islámico. Y es una nación de mayoría sunita (los islámicos se dividen en sunitas como Arabia Saudita y chiítas como Irán) que ayuda a los militares estadounidenses en contra de los extremistas sunitas (Estado Islámico). Turquía ha permitido a la US Air Force utilizar una base como principal centro de misiones de bombardeo y vigilancia en Siria e Irak. Una presidencia de Trump, de acuerdo a un financista árabe en contacto directo con altos funcionarios turcos, dice Newsweek, pondría la cooperación bilateral en riesgo, particularmente desde que Erdogan, quien se dice que odia a Trump, ha acumulado más poder después de un frustrado golpe de Estado en julio. Otro enigma: Turquía está en guerra contra los kurdos, otros aliados de USA en la lucha contra Estado Islámico o ISIS en Siria. Los grupos de insurgentes kurdos están en un conflicto armado con Turquía porque reclaman la independencia del Kurdistán. Si Turquía corta el flujo de negocios entre Estambul y la Trump Organization, ¿qué haría el impulsivo Donald Trump con los intereses estratégicos que vinculan a USA con 2 aliados críticos? Emiratos Árabes Unidos Trump ha buscado oportunidades de negocios en Emiratos Árabes Unidos. Su incursión inicial fue en 2005, cuando la Trump Organization firm ó un acuerdo de marcas con una empresa desarrolladora de Emiratos llamado Nakheel LLC, respaldada por la familia real de Dubái, que planificaba construir un hotel con forma de tulipán en una isla artificial diseñada con forma de palmera. En 2008, se destapó un escándalo por sobornos y corrupción que involucró a un proyecto multimillonario para construir una fuente de agua en Dubái. 2 ejecutivos de Nakheel fueron acusados por fraude y después absueltos, pero la calificación financiera de Nakheel se deterioró en medio de un colapso en los precios de bienes raíces. El proyecto Trump fue demorado y después cancelado. En 2013, la Trump Organization firmó otro acuerdo de marcas, esta vez con el archirrival de Nakheel, Propiedades Damac, una división del Grupo Damac, que quería el nombre de Trump para un campo de golf de 18 hoyos que integraría el circuito profesional PGA (Professional Golfers' Association). El acuerdo fue negociado por Hussain Ali Sajwani, el presidente de Damac, quien había participado en controversiales acuerdos de terrenos con altos funcionarios gubernamentales estadounidenses. Él se encontró personalmente con Trump por el proyecto, y su relación creció, decidiendo a Damac a trabajar con la Trump Organization en 2 campos de golf y una villa residencial en Dubái. De acuerdo a un ex ejecutivo de la Trump Organization, el candidato Trump dijo que él, en forma personal, invirtió en algunos de los proyectos en Dubái. El 07/12/2015, cuando Trump reclamó un “total y completo cierre” en la admisión de musulmanes a USA, la reacción de Emiratos fue instantánea: boicotearon las propiedades Damac-Trump. Entonces, Damac difundió una declaración que explicó que sus acuerdos con la Trump Organization no tenían nada que ver con Donald Trump como persona, afirmación que na die creyó. El 10/12/2015, Damac removió la imagen de Trump y el nombre de sus propiedades. 2 días después el nombre se volvió a ubicar, desatando un reclamo más importante de parte de los gobernantes en Dubái. El precio de las acciones de Damac cayó 15% en medio de la controversia, y el holding fue forzado a garantizar devoluciones a inversionistas por algunas de las propiedades de lujo que llevaban el nombre de Trump. Otro que compró una licencia Trump en Emiratos, el Grupo Landmark, con base en Dubái, una de las compañías de venta minorista más grande del Medio Oriente, ya informó que estaba eliminando los productos marca Trump de sus góndolas. Entonces, Trump se desató. El príncipe Alwaleed bin Talal, el multimillonario que ayudó a Trump durante su quiebra empresarial en los años '90 (le compró el yate en efectivo, dinero que le permitió a Trump reprogramar sus obligaciones), envió un tweet en medio del rifirrafe de Dubái, llamando al candidato republicano una “desgracia”. Alwaleed es un twittero prodigioso, y el accionista Nº2 de Twitter, red social preferida de Trump, quien respondió con un ataque al príncipe, quien integra la gobernante familia real saudí. Fue infantil lo de Trump escribiendo: “El tonto príncipe @Alwaleed_Talal quiere controlar a los políticos de EE.UU. con el dinero de papá. No podrás hacerlo cuando sea electo. #Trump2016”. Una vez más, los intereses personales y financieros de Trump están en conflicto con temas críticos de seguridad nacional para USA. Durante la Administración Bush, Abu Dhabi, el principal emirato de los 7 que integran Emiratos Árabes Unidos, y Washington DC llegaron a un acuerdo bilateral para mejorar la no proliferación nuclear. Esta cooperación es particularmente importante para USA ya que Irán -cuyo potencial desarrollo de armamento nuclear ha sido un significativo tema de seguridad-, finalmente fue llevado a firmar un acuerdo internacional aceptando controles en su desarrollo de energía nuclear. Abu Dhabi es uno de los mayores aliados comerciales de Arabia Saudí, y Dubái es un punto de tránsito para tecnologías sensibles con destino a Irán. Los insultos de Trump al príncipe, enojado porque no le gustó un tweet que lo criticaba, es un tema muy delicado. ¿Cómo reaccionará Trump si fuese Presidente ante dificultades de su holding en Emiratos Árabes? Libia Algunos de los más perturbantes acuerdos internacionales de la Trump Organization involucraron intentos de Trump en buscar el apoyo del dictador libio Muamar Muhamad Abu-minyar el Gadafi. USA había etiquetado a Kaddafi como un patrocinador del terrorismo; el presidente Ronal d Reggan llegó a lanzar un ataque militar contra en 1986 después de que la Agencia de Seguridad Nacional interceptara una comunicación que demostraba que Gadafi estaba detrás de un atentado contra una discoteca alemana en el que murieron 2 estadounidenses. Él también estuvo vinculado en el atentado que en 1988 derribó el vuelo 103 Pan Am, el cual explotó sobre Lockerbie, Escocia, matando a 259 personas. Pero para la Trump Organization, no era un asesino terrorista... siempre que pudiera aportar financiación a la empresa, tal como resultaba la oportunidad de construir un resort en la costa mediterránea de Libia. De acuerdo a un financista árabe y ex hombre de negocios en el norte de África, Trump le suplicó a Gadafi y a otros miembros de su gobierno, en 2008, por acuerdos que le aportasen efectivo a la Trump Organization desde un fondo soberano de Lib ia llamado Autoridad de Inversión Libia. En 2009, Trump ofreció a Gadafi alquilarle su propiedad en Wenchester Country, New York. Trump cobró el dinero a Kaddafi pero cuando ocurrieron protestas locales, le canceló la autorización de quedarse en su propiedad. Pero Trump no devolvió el dinero a Kadaffi. “Hice un montón de dinero con Gadafi”, dijo Trump recientemente recordando aquella anécdota de Wenchester. “Me pagó una fortuna”. Otra relación de negocios complicada involucra a Azerbaijan, un país que el Departamento de Estado dijo en un reporte oficial que estaba lleno de “corrupción y comportamiento depredador a cargo de élites conectadas políticamente”. De acuerdo a las declaraciones juradas de Trump, él es presidente de 2 sociedades llamadas “OT Marks Baku LLC” y “DT Marks Baku Manaaina Member Corp”, establecid as en 2015 como parte del acuerdo de la Trump Organization para un proyecto de bienes raíces en Bakú, la capital del país. Su socio en el acuerdo es Garant Holding, controlado por Anar Mammadov, el hijo del ministro de Trasporte del país, Ziya Mammadov. De acuerdo a cables diplomáticos estadounidenses difundidos públicamente en 2010, USA tiene información que hacen que diplomáticos crean que Ziya Mammadov haya lavado dinero para los militares iraníes. Ningún cargo formal fue llevado en contra de ningún Mammadov. Una vez más, sin embargo, esto expone los conflictos potenciales entre las conexiones de negocios de Trump y la seguridad nacional. Mientras el desarrollo inmobiliario está actualmente en espera, no ha sido cancelado, lo que significa que Anar Mammadov podrá estar pagándole en breve millones de dólares a Trump. Si la inteligencia estadounidense afirma que el padre del compañero de negocios de Trump ha esta do ayudando a Irán a lavar dinero para los militares, ¿qué haría Trump en la Casa Blanca? Rusia y Ucrania La Trump Organization también tiene acuerdos comerciales en Rusia y Ucrania. Ejecutivos del holding insisten en desarrollar más proyectos en ambos países. Trump Organization se encuentra vinculada en esos territorios a la controversial figura de Vladimir Potanin, un multimillonario con intereses en la minería, metalurgia, financiamiento y bienes raíces. Él era un huésped de la versión rusa “The Apprentice” (llamada "El Aprendiz”), y Trump, a través de la Trump Organization, actuó como el productor ejecutivo del show. Potanin está profundamente vinculado con el gobierno ruso y obtuvo mucha de su riqueza en los años '90 a través de lo que fue llamado "programa de préstamos para acciones", parte de un esfuerzo de Moscú para privatizar las propiedades estatales a través de subastas, en días de Boris Yeltsin, con Vladimir Putin a cargo del servicio secreto. Esas ventas estaban arregladas previamente: personas con conexiones políticas fueron los mayores beneficiarios. Con la esperanza de comenzar sus negocios de marcas en Rusia, la Trump Organization registró el nombre Trump en 2008 como una marca registrada para proyectos en Moscú, St. Petersburgo y Sochi, la capital turística de Rusia. También inició negociaciones con una compañía de desarrollo llamada Mos City Group, pero finalmente no llegó a un acuerdo. El ex funcionario dijo que las conversaciones se desmoronaron por los cobros que pretendía la Trump Organization: 25% del costo de planificación del proyecto. Sin embargo, un ejecutivo dijo que la Trump Organization ha mantenido una cercana relación con Pavel Fuks, jefe de Mos City Group. Fuks es uno de los 'oligarcas' más prominentes de Rusia, con un gran interés en bienes raíces y la industria financiera del país, incluyendo el Banco Pushkino y el Sovcombank. La Trump Organization también ha mostrado interés en Ucrania. En 2006, Donald Trump Jr. e Ivanca Trump, la persona más racional y presentable del clan Trump, conocieron a Viktor Tkachuk, un consejero de la Presidencia de Ucrania, y a Andriy Zaika, titular del Consorcio de Construcción Ucraniano. Mientras tanto, Trump ha provocado preocupaciones en USA entre los expertos de seguridad nacional a causa de sus efusivas alabanzas a Vladimir Putin, el gobernante ruso que es enemigo de Ucrania. Entonces, en la hipótesis de convertirse Trump en Presidente, la Trump Organization tendrá una extraordinaria entrada a ambos países. Pero el mundo podría enfrentarse a la asombrosa imagen de una Moscú con hoteles y complejos de oficina llamados Trump mientras Putin y el Presidente deben decidir el futuro de misiles y tecnolog ía estratégica. Los acuerdos de la Trump Organization llegan a tantos países que es imposible detallar en un único artículo todos los conflictos que presentan, pero Newsweek encontró conexiones profundas con China, Brasil, Argentina, Canadá, Francia, Alemania, etc. Nunca antes un candidato a Presidente estadounidense tuvo tantos lazos financieros con tantos aliados como enemigos de USA, y nunca antes una empresa planteaba un escenario tan complejo. Si Donald Trump gana en 2016 y su compañía no es inmediatamente cerrada o separada definitivamente de los intereses de la familia Trump, la política extranjera estadounidense podría terminar en una liquidación por final de temporada.

viernes, 23 de septiembre de 2016

INVERSIONES......

Macri decodificó el mensaje del mercado: sólo si gana las legislativas de 2017 llegará la "lluvia de inversiones" Por Fernando Gutierrez La seguidilla de reuniones con inversores del exterior, desde el "mini Davos" hasta su gira neoyorquina, dejó en claro que las dudas de los empresarios no pasan tanto por la orientación de la economía. Más bien, por tener una mayor certeza sobre la profundidad y la continuidad de las reformas Hubo una pregunta que se reiteró durante los últimos meses en los despachos oficiales, en las charlas empresariales y en los análisis económicos. ¿Qué es lo que falta para que las demoradas inversiones externas pisen el acelerador y generen un crecimiento en la actividad económica? A fin de cuentas, después de haber: -Levantado el cepo cambiario -Aliviado las retenciones agrícolas -Fijado un plan de metas de inflación -Arreglado con los "fondos buitre" -Retornado al mercado de crédito -Recibido una misión del FMI Muchos creían que todas las "buenas señales" hacia el sector privado ya habían sido enviadas. Sin embargo, la ansiedad generada por la lentitud en la concreción de proyectos productivos se fue haciendo cada vez más evidente. Incluso, se transformó en el tema central de los foros de negocios organizados para "seducir" a los inversores. Fue el propio Mauricio Macri quien, en los últimos días, dio el indicio respecto de qué es lo que falta, de cuál es el tema que todavía genera dudas y pone un freno a la llegada de dólares: la cuestión electoral. Hay una situación que muchos califican de "inédita": antes los empresarios se sentaban frente a un presidente -con el que muchas veces discrepaban en los ideológico, pero al que le reconocían autoridad política- para plantearle sus demandas en cuanto a seguridad jurídica, marco económico y libre disponibilidad de sus rentas. Ahora, en cambio, las charlas se dan entre quienes sintonizan a la perfección el lenguaje corporativo global. Aun así, las dudas pasan por la profundidad y continuidad de los cambios. En definitiva, hay cierto consenso entre analistas y ejecutivos de negocios respecto de un tema clave: para que la prometida "lluvia de inversiones" se produzca, Macri tiene que ganar las elecciones legislativas de 2017. Sólo si esto ocurre, podrá despejar las dudas que se han generado sobre la fortaleza de su proyecto político. El propio Presidente es consciente de esto. No por casualidad -faltando un año para las elecciones- se lo ha visto insistir en estos días sobre las altas chances que tiene su partido de obtener un buen resultado. De hecho, ha aprovechado los últimos encuentros con empresarios y sus recientes intervenciones internacionales para machacar sobre este tema. "El PRO va a hacer una elección maravillosa" dijo en el "mini Davos". A los pocos días, en Nueva York, en el encuentro que el influyente Financial Times le organizó con inversores en la bolsa de valores, volvió a referirse a esta cuestión. Más aun, se ocupó de asociarla a una "nueva cultura" de los votantes que perdurará en el tiempo. Remarcó que lo que está haciendo su Gobierno es el resultado de un deseo de cambio de "la gente" que, con su voto, "decidió terminar con una década de populismo". Tanta insistencia del mandatario no hace otra cosa que dejar en claro cuál es el punto débil del discurso macrista y el de la nueva estrategia "market friendly" con la que encara la política exterior. Para muchos empresarios, todavía no es creíble que la mayoría de los argentinos quiera dejar atrás el populismo o renunciar a los subsidios. Tampoco, que vean con buenos ojos una apertura comercial, que se flexibilicen los controles de precios y otras cuestiones que caracterizan a una economía cerrada. Esta es, acaso, una de las mayores diferencias entre este momento de la gestión macrista y el arranque del período menemista de los años '90. En aquel entonces, era claro que tras la hiperinflación y el colapso del Estado se notaba un alto consenso social en pos de la estabilidad económica y de las privatizaciones. Pero, sobre todo, el dato que se imponía en los inversores era que Carlos Menem tenía detrás el apoyo firme de un partido histórico y mayoritario del sistema político argentino. Macri, en cambio, sigue con problemas para convencer a los argentinos de que no es posible pagar la electricidad y el gas a un valor que es la décima parte respecto a lo que se abona en países vecinos. Además, no sólo sufre el embate opositor sino que persisten las dudas sobre qué tan entusiasta es el apoyo de sus propios socios en la coalición Cambiemos. Asignaturas pendientes Mientras Macri, obligado por las circunstancias, empieza a teñir de clima electoral su gestión de Gobierno, la economía muestra lentitud en su recuperación. Como se encarga de machacar la oposición -y no sólo los peronistas sino también muchos economistas desde la tendencia más liberal-, la economía no rebota a la velocidad prometida. Respecto de los precios, el propio Domingo Cavallo (muy criticado pero también escuchado) acaba de advertir que el 0,2% registrado en agosto no debe inducir a creer que la inflación está bajo control. Más aun, puso la lupa sobre los peligrosos indicios de rebrote en los valores de los alimentos para el mes siguiente. En cuanto al crecimiento, el 3,5% previsto por el Gobierno para el año próximo no deja de ser modesto, si se tiene en cuenta la recesión del 1,5% de este año. Por el lado del rojo fiscal, lo amplió al 4,2% del PBI. Los números lucen peores cuando se ve el peso de la inversión externa directa. En los últimos cuatro años fue de alrededor del 1% del PBI, cifra muy pequeña respecto de la de otros países de la región, como Chile (8%). La esperanza macrista apuntaba a que solamente con el cambio de discurso y de expectativas de los mercados, la escasa entrada de capitales se revertiría. Estimaciones del consultor Federico Muñoz señalan que no debería ser demasiado complejo pasar del exiguo monto actual de inversión externa (u$s10.000 millones) a otro de u$s25.000 millones. La famosa "lluvia de dólares" que el macrismo prometió en la campaña electoral, por ahora, le ha valido más ironías de la oposición que resultados concretos. Por más que los funcionarios se esmeren en sostener que hubo anuncios por u$s40.000 millones desde el cambio de Gobierno, lo cierto es que tres cuartas partes de esas promesas se arrastran desde la gestión K. Además, una cosa es el anuncio y otra muy distinta el desembolso real. Para un Gobierno que se propuso que la inversión pase del actual 15% del PBI al 25%, lo que se está viendo todavía tiene gusto a poco. El Ejecutivo es consciente de que, todavía, hay algunos resquemores entre los empresarios. De hecho, en cada foro empresarial el énfasis está puesto en la necesidad de contar con más "seguridad jurídica". Dicho sea de paso, eso implicaría el tener que avanzar con medidas de flexibilidad en la legislación laboral. Un "road show" con realineamiento internacional Desde el foro de Davos de comienzos de año hasta su visita a Nueva York, pasando por el "mini Davos" y otros encuentros internacionales, Macri hizo un verdadero "road show", como se dice en la jerga financiera. No le resultó difícil mostrar que en el país hay un cambio. Además de las medidas adoptadas en los primeros meses, le alcanzó con diferenciarse del discurso de su antecesora para graficar "la vuelta de Argentina al mundo". Cada vez que Cristina Kirchner debía exponer ante las Naciones Unidas, lanzaba una proclama furibunda contra el mercado de capitales, al que definía como "casino". En todas sus intervenciones, criticaba al FMI, a las agencias calificadoras de riesgo, a los bancos de inversión, a los "fondos buitre" y a los gobiernos que propiciaban las recetas de ajuste. En otras palabras, pronunciaba discursos muy hostiles hacia el mercado financiero internacional y las políticas de libre flujo de capitales. Los de Macri son diametralmente opuestos. En un momento en el que el mundo "se argentiniza", la Argentina vuelve al listado de los países que hacen las cosas bien. El Presidente ni siquiera se privó de mostrar sus preferencias en la disputa electoral estadounidense. En una reunión con Bill Clinton le dijo que esperaba poder recibirlo, en su condición de "primer marido", el año próximo cuando se realice la reunión cumbre del G20... en la Argentina. Como todos los aspectos de sus alocuciones, esa crítica velada a Donald Trump forma parte de la estrategia de comunicación macrista. En un momento en el que el mayor temor de los inversores es la aparición de una ola antiglobalización (promovida por políticos nacionalistas que reflotan el proteccionismo), cualquier afirmación de una política aperturista provoca acalorados aplausos. Aplausos a Macri, charlas con Massa Macri ya entendió que no alcanzan las palabras y los gestos de "buena onda". Que hace falta algo más. Hacía mucho tiempo -probablemente desde Menem en los 90- que un mandatario argentino no era tan "mimado" por el establishment financiero. Tras la exitosa convocatoria del "Mini Davos", el Presidente participó de otro encuentro con empresarios, organizado por el Financial Times. En el convite, se anunció un nuevo foro para el año próximo, convocado por la influyente revista The Economist, que acaba de hacer un pronóstico muy optimista: contempla cuatro años seguidos de crecimiento para la economía argentina. Lo cierto es que los inversores ya saben sobre el potencial del país, sin necesidad de que los funcionarios se lo remarquen. Incluso, entendieron la vocación reformista de Macri. Las dudas se generan en el plano político: todavía no están convencidos de que los cambios en curso sean parte de una nueva etapa del país, con bases firmes y perspectiva de continuidad, o si esta fase será apenas una transición pasajera hacia otro Gobierno que vuelva al cierre de la economía. A fin de cuentas, pocos días antes del "mini Davos", el principal dirigente peronista, Sergio Massa, defendió en público su plan de aplicar un cerrojo a las importaciones por un semestre, como forma de proteger a la industria nacional. Tiempo atrás, había impulsado otro proyecto "anti mercado": duplicar las indemnizaciones por despido, ley que Macri vetó por considerar que desestimulaba el empleo. Para los ejecutivos de negocios, las iniciativas del tigrense adquieren una dimensión particular: fue el propio Macri quien, en el foro de Davos en Suiza de comienzos de año, lo presentó como "la principal figura de la oposición". Más aun. Muchos de los que concurrieron al reciente encuentro empresarial en Buenos Aires, tras aplaudir a Macri se trasladaron hasta el hotel céntrico donde los esperaba Massa, que se ocupó de explicarle sus objeciones hacia la política macrista y su visión del escenario político argentino. Al fin y al cabo, si todo se resolviera con aplausos, la conclusión sería que la nueva gestión de gobierno viene siendo un éxito. Lo cierto es que Macri logró sólo a medias su objetivo: "vendió" la imagen de una nueva Argentina que ya no quiere "combatir al capital". Ahora falta que el resto del mundo lo crea. Y refrendar su liderazgo en las elecciones de medio término de 2017.

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