lunes, 10 de noviembre de 2008

SOÑEMOS.........

EL SUEÑO IMPOSIBLE

Por Malú Kikuchi

"Soñar el sueño imposible, Luchar contra el enemigo invencible".
(El Hombre de la Mancha, 1965. Letra: Joe Darion. Música: Mitch Leigh).
Al mundo le pasan cosas. Suceden hechos prodigiosos, hechos que hasta hace unos años, o hasta hace unos días, eran impensables. Pero esos hechos, fueron.

Se cumplen 19 años de la caída del muro de Berlín. La caída del muro arrastró consigo la implosión de esa terrible mentira que fue el régimen comunista. Lo imposible fue posible. Los alemanes y el resto de los ciudadanos de los países que estaban bajo el yugo de la URSS, lo hicieron posible.

Al mundo le pasan cosas. Hace 45 años, debajo de la estatua de Lincoln, en Washington DC, Martin Luther King "tenía un sueño", en ese momento, un sueño imposible; la igualdad racial en los EEUU. Hoy, el presidente electo de los EEUU, es Barak Hussein Obama. Lo imposible ha sido posible; lo hicieron posible los ciudadanos norteamericanos.

Mientras el mundo avanza por encima de sus limitaciones y prejuicios, en Argentina se avasalla el derecho de propiedad y se cercenan las libertades individuales. Mientras en diputados el saqueo a las AFJP se aprueba con holgura de votos, los argentinos discuten sobre el precio de las entradas a la Davis o si Maradona ha sido una elección acertada como DT de la selección. Los argentinos permitimos el robo.

A lo largo de los años uno ha aprendido que todo aquello que tiene que ver con las relaciones humanas, depende de nosotros. Es difícil que nos suceda algo que nosotros no permitamos que nos suceda. Argentina hace rato que ha dejado de ser una república, los argentinos lo hemos permitido.

Los K avanzan sobre Argentina; los argentinos lo permitimos. Los K no rinden cuentas sobre los dineros de Santa Cruz, ni sobre las denuncias de negociados en la obra pública, ni sobre la financiación de la campaña, ni sobre las concesiones al juego, ni sobre la manipulación del poder judicial a través del Consejo de la Magistratura, ni sobre el uso y abuso de poderes extraordinarios, que otros argentinos anticonstitucionalm ente (artículo 29 de la CN) les otorgaron. Los argentinos lo permitimos.

Cuando se convoca a una marcha para defender intereses legales y propios, los argentinos no acuden. Fuimos unos miles cuando debieron ir cientos de miles. Los argentinos, mayoritariamente y salvo contadísimas ocasiones, nos hemos especializado en ver pasar la historia de la patria por televisión y hemos permitido que la impunidad se convierta en hábito.

Las AFJP, manejadas por argentinos, defienden sus derechos con reticencia, desganadas, considerándose perdidas de antemano, con una sensación de impotencia ante lo predeterminado, que aplasta.

Los argentinos hemos permitido que nos pase todo lo que nos pasa. Vamos a seguir permitiendo que vengan por lo poco que queda. Y van a venir, se lo hacemos demasiado fácil para que no lo hagan. Los argentinos hemos bajado los brazos convencidos que nada podemos hacer. Y no es cierto, si podemos.

Si el muro de Berlín cayó, si la URSS no existe más, si Obama es presidente de los EEUU, nosotros, los argentinos, podemos. No sólo podemos, debemos. Nos lo debemos a nosotros mismos como ciudadanos y se lo debemos a los que vienen detrás.

Los K, sus diputados y senadores, sus intendentes y piqueteros, sus gobernadores y periodistas, sus empresarios y banqueros amigos, todos ellos son argentinos. No aterrizaron acá enviados por la CIA o por Al Qaeda, son nuestros, propios, autóctonos, "made in Argentina". Por alguna razón nos representan, aunque no nos representen. Tendríamos que empezar a preguntarnos que es lo que estamos haciendo mal.

También son argentinos "made in Argentina", los que conforman la oposición. Sustantivo de relevancia sin demasiado sentido práctico en cuanto al quehacer nacional. ¿Cómo es posible que los que piensan distinto de los K, los que creen que la Constitución no es sólo una estación de trenes, sino una forma elegida de vida en común, no pueden sumarse? ¿Qué les pasa?

No es un tema de izquierda, centro o derecha; la vida de la nación está en juego y los políticos de la "oposición", incapaces de bajarse de sus aspiraciones de liderazgo, se reciben de periodistas; critican al gobierno, se oponen sólo de palabra (no todos) sin proponer alternativas viables.

Argentina padece de ausencia de alternativas políticas. El resultado es simple: tendremos kirchnerismo para rato. Los argentinos lo permitimos.

Políticos de todos los partidos que rechacen el populismo, que es barato para el que lo ejerce y carísimo para el pueblo que lo soporta, deben unirse. No es fácil, ni se puede conseguir en poco tiempo, pero es posible. Sólo deben acordar cumplir con el preámbulo de la Constitución Nacional. Con eso basta, lo demás vendrá por añadidura. Se lo deben al país, nos lo deben y nos lo debemos como argentinos.

Soñemos el sueño imposible, que si lo soñamos todos juntos, dejará de ser un sueño y será posible. ¿Será posible?
__._,_.___

No hay comentarios:

Publicar un comentario